SOBRE MÍ

Me llamo Helena.

Desde siempre he tenido una sensibilidad especial para conectar con las personas, escuchar de verdad y estar presente sin necesidad de decir mucho.

No soy psicóloga, ni terapeuta, pero sí una persona con una vocación profunda: acompañar emocionalmente con respeto, cercanía y presencia real.

A lo largo de mi vida, he sido el hombro de muchos: familiares, amistades e incluso personas desconocidas han encontrado en mí un espacio seguro donde poder abrirse, desahogarse, llorar o simplemente hablar sin miedo a ser juzgados. Con el tiempo entendí que eso que yo veía como algo natural… es en realidad un don que puede marcar la diferencia.